
ACTUACION ANTE ARMAS BLANCAS
Frente a un individuo armado y dispuesto a atacar, lo primero que debe incidir es la manipulación de la distancia. Se trate de armas de fuego, cuchillos o una simple botella rota, controlar la distancia entre nosotros y nuestro oponente supondrá controlar el 50% del ataque.
Quizás por la presencia de técnicas que abundan hoy en día en las diferentes artes marciales, se piensa que desarmar a alguien que tiene un cuchillo es cuestión de aplicar la técnica determinada y nada más. Ciertamente esto funciona ante el compañero de entrenamiento de toda la vida, con un cuchillo de madera y en el ambiente del gimnasio.
REGLAS DE ORO
1.Si se percata que su agresor tiene un cuchillo en la mano considérese afortunado. La mayoría de los entrenamientos tradicionales asumen que el defensor siempre sabrá que va a ser atacado con un cuchillo.
2.Es bastante ingenuo pensar que quien piensa utilizar el cuchillo tenga la amabilidad de advertírselo antes de atacar. Con excepción de atracos y peleas donde el arma es mostrada como medio de intimidación, la mayoría de las veces el agresor procura tener oculta el arma hasta estar al alcance de su víctima para sorprenderla.
3. Cuando
el ataque es lanzado se activa la descarga de adrenalina (Respuesta de
Supervivencia ante el Estrés) que entre otros efectos disminuye
la percepción de detalles y dispara la visión de túnel.