
LAS ARMAS DE FUEGO
Ante un arma de fuego es evidente que las defensas serán siempre ante amenaza ya que el ataque implica el disparo del arma y en este caso la única opción válida es no estar en la trayectoria del proyectil. Las armas cortas básicamente consisten en la pistola y en el revólver, existiendo técnicas comunes y técnicas específicas. Para este tipo de armas es un factor decisivo LA DISTANCIA, no iniciando nunca una defensa ante esta amenaza si el arma de fuego no está muy próxima a nosotros.
Para una persona entrenada la amenaza con un arma de fuego puede resultar mas asequible que la amenaza con arma blanca, en primer lugar, porque el agresor suele mantener el arma más o menos quieta a una determinada altura y distancia, por contra el ataque con arma blanca suele implicar movimiento lo que dificulta la defensa ante dicho ataque.
En segundo lugar esta demostrado que una
persona entrenada siempre es más rápido en controlar y desviar
el arma, que el agresor en dispararla, siempre y cuanto el agresor no
tenga intención de disparar en el primer momento, ya que estaríamos
ante un ataque y no ante una amenaza, siendo por tanto las posibilidades
mínimas. También el estado en el que se encuentra el arma
es de vital imporancia a la hora de analizar nuestras posibilidades y
es aquí donde entran en juego las diferencia entre revólver
y pistola. La pistola es un arma que es necesario montar previamente antes
del disparo.